domingo, 15 de agosto de 2010

Ya 2 y contando: 18

En estas dos semanas, las últimas oficiales de mi vida estudiantil, han pasado muchas cosas por mi cabeza, aunque ya sea costumbre, pero que ahora son más decisivas o al menos deberían serlo.

Una ha sido mi tema de tesis, que ha resultado tesina al final, y que no me ha sido para nada fácil por varias razones, como que sea original, que me guste, que sea factible y que sea rápido; en teoría tengo 2 meses y medio para terminarla así que mi estrés irá en aumento y mi tiempo libre (tristemente) en decremento, lo bueno es que mis ideas han ido aterrizando y ya tengo más identificado qué es lo que voy a hacer, por eso me siento más "tranquilo" y lo único que tengo que hacer es iniciar (de nuevo) con mi plan de acción.

Otra es la fiesta de graduación, que ha resultado un lío total porque hace apenas un mes ni tenía ganas de hacerla a pesar de haberme comprometido, ahora que ya decidí que siempre si es un relajo lo de los invitados, tenía contemplada solamente a mi familia (más cercana) pero siempre sale el primo incómodo (o una variedad del mismo) que se quiere anexar o que tienes que agregar por cortesía o porque de plano es muy sentid@, así que acomodarlos es el único obstáculo. Odio todo este asunto de la "familiaridad" que más que grata resulta obligatoria, si por mi fuera la lista sería muy selecta, en fin, ya veré como me las arreglo.

Y por si fuera poco también está la grandiosa idea de un viaje de graduación, que a veces me da la impresión que no servirá a su objetivo: disfrutar del último viaje como grupo/generación; lo digo porque dentro del mismo grupo hay grupitos que seguramente nos separaremos (como ya solemos hacer) durante nuestra estadía en el destino que escojamos por mayoría (tal cual hemos hecho para cualquier asunto desde el inicio de la carrera), así que ya me imagino como será, creo que si voy a ir pero no me siento muy convencido.

Y lo más incierto es mi futuro después de la tan festejada graduación, es decir, la realidad. No tengo para nada definido el tipo de trabajo que quiero y no me preocupa, a veces pienso que la verdad no quisiera hacerlo. Quiero seguir estudiando (porque moriría sin ello) pero no sé bien qué, estoy interesado en una maestría pero en la que quiero no estoy seguro si mi carrera podría cumplir con uno de los puntos del perfil de ingreso; estaba pensando en otra licenciatura pero creo que mantenerme y estudiar otra carrera puede ser demasiado; es que no sé qué pensar acerca de la especialización, por una parte siento que cierras tu campo de acción y por otra te haces experto, así que no sé que hacer, lo mejor sería tener presente el refrán de "el que mucho abarca poco aprieta".

Lo que no quiero es alejarme de los idiomas, amo los idiomas, y lamento mucho que este último semestre ya no los tengo como materias así que busco y seguiré buscando la forma de perfeccionarlos y aprender nuevos, eso me emociona mucho.

Lo bueno de todo este asunto (la vida jaja) es que tengo bien identificad@s a mis amig@s, y sigo (hasta donde se puede) contando con mi familia, así que apoyo no me falta.

Mi lista sería de 18.

sábado, 24 de julio de 2010

El ser-todo

Hace poco más de una semana venía oyendo en el camión a unas señoras acerca de una reunión donde hacen milagros, seguramente era "Pare de sufrir" o algo así, pero lo que me interesó de la plática fue que aunque tenían distintas creencias ambas buscaban la solución para sus problemas o algo en que creer, y parecer ser que muchos de nosotros tenemos una idea similar.

Seguramente se trata solo de mi percepción, pero igual platicando con otras personas o leyendo noticias, viendo la tele o cualquier otro medio, me doy cuenta que la mayoría busca algo en que creer, llamese Dios, el creador, el todo poderoso, el universo, o alguna variante divina proveniente de otro planeta por más extraño que sea. El punto es tener algo o alguien en qu(i)é(n) creer, algo que te sostenga, que te de energía o te retroalimente, una especie de guía o solucionador de vidas.

De hecho, hoy tuve el "privilegio" de que me sermonearan personalmente, que en realidad no fue tan personal porque fue en una cena con otros cuantos individuos. Se trataba de una supuesta charla para todos, pero el orador solo me miraba y fijaba su atención en mí (y yo buscando como huir) que con todo me hizo reflexionar en lo que precisamente cuento ahorita. Hablaba de Dios, de lo bueno que es y de lo que te otorga, pero lo que más me atrajo fue la forma en cómo se expresó del asunto, porque le quito a cualquier religión ese papel de rectitud, de perfección, diciendo que ninguna era así pues había sido creada por algún ser humano, lo cual le quitaba toda perfección, pero defendía vigorozamente la idea de un ser supremo al cual podías acudir en cualquier momento.

Lo que aún me pregunto es cuál es la necesidad de una religión, de asistir a una iglesia o templo, de congregarte. Supongo que reside en la misma naturaleza social del humano, porque si ninguna es cien por ciento eficaz, entonces ninguna es cien por ciento necesaria, lo que importa en sí es la relación que se desarrolle con ese "ser-todo". Lo que pienso es que nos hemos acostumbrado, generación tras generación, a seguir reglas o pautas, base de cualquier sistema, llamese religión o gobierno, o lo que sea.

¿Necesitamos creer?

miércoles, 14 de julio de 2010

Longtemps

Et comme toujours je le pense trop, j'avais pris une decision mais... l'opinion des autres change ma vision, je sais qu'il est bien d'écouter mais, combien d'importance tu dois donner aux ces voix?

I'm pretty sure i'm gonna do this but i don't know if my reasons are good enough, or if they're true enough. I'm scared of those thoughts i've got because i don't know if i'm just inventing, as i've done other times, a story that won't happen; and as I said, i think of it once, and again and again, and so on.

So, even when i'm decided i've got my doubts, and my fears.

Je ne suis pas sûr comme est-ce qu'il va être?




Et aprés: du temps.


sábado, 26 de junio de 2010

Hamingjusamur




Antes de esto pensé en dormir.

Y me vino a la mente tu imagen, sobre todo tu sonrisa, y pensé entonces lo que te diría si tuviese oportunidad, te diría: "Estoy para hacer lo que, y cómo, tu quieras. Estoy para complacerte en este instante, para hacerte feliz. Y si me dijesen que la misión de mi vida es hacerte feliz, con gusto y deliciosamente lo haría, resultando yo feliz en el proceso, sí lo haría."

Y que importa si corro el riesgo de, como me sucedió justo después de pensar esto, mi vientre se emociona

y sonrio,


y me enamoro.


domingo, 20 de junio de 2010

Ni sé cómo pasó

Hoy de nuevo volví a ser yo.

Es algo que no esperaba aunque si lo pedí apenas, no creí que fuera tan rápido pero es genial y en sí no puedo describir cómo ni por qué pasó, pero pasó y estoy tan agradecido... que puedo de nuevo escuchar a Norah Jones sin sentir pena o malestar, que bueno es todo esto.

Siento de nuevo esa alegría sin razón y la dulzura o ternura en mí, de nuevo puedo disfrutar de la miel (sabor, textura, aroma) y no me canso de probarla; otra vez puedo soñar con ese departamento de cristales, limpio, fresco, cómodo y simple; y no sé si sea por el aroma de ese limpia-pisos, no sé si sea el frío que volvió a la ciudad, la lluvia o el verano que se acerca, pero hoy me siento como antes, aunque no exactamente igual.

Hoy soy... hoy tengo algo más, tengo más conocimiento y más experiencia, no digo que ahora pueda evitar sufrir ya, o que soy capaz de alcanzar la felicidad sin esfuerzo, pero hoy puedo caminar más seguro y saber que (como siempre supe) todo está en arriesgarse, solo que ahora sé identificar los baches que pudieran hacer tropezar y que me puedo levantar más rápido si así lo decido.

Por eso no escribía, porque no me sentía yo y de lo que fuera que hablara sería falso.

Nuevamente puedo escuchar a Norah Jones, de nuevo puedo sentirme enamorado, de la vida, y por qué no: de alguien. Eso me pone contento.

:D

domingo, 30 de mayo de 2010

Amo comer


No sé exactamente cual sea la razon de sentirse tan bien cuando comes, pero a poco no les pasa que cuando tienen ansiedad o se sienten tristes y comen algo, aunque sea un poquito, se sienten mejor. A mi me pasa cada que como a conciencia, tranquilamente, solo o acompañado, y solo disfruto del alimento. A veces se me antoja algo dulce o algo salado, o algo muy pesado o a veces solo fruta, pero en serio que me tranquiliza y me pone contento.

Una de las explicaciones podría ser el significado que Freud define como libidinoso, siendo la primera la fase oral, pues la boca es el primer centro de placer que conocemos y es gracias a la alimentación precisamente que comienza a desarrollarse, y con el tiempo adquiere otra connotación más ligada a lo sexual. Supongo que dentro de la satisfacción de la que se habla está la experiencia gustativa y tactil, porque cuando te concentras mientras comes puedes identificar con facilidad el grado de placer que te puede llegar a provovar un sabor o una textura, y las diversas combinaciones posibles.

Otra que se me ocurre es el hecho de tener un actividad motora que distrae a tu mente del estado de animo en el que te encuentres, porque normalmente solo estas consiente de alguna parte de tu cuerpo, entonces el acto de comer se convierte en un distractor del cerebro.

Quiero creer que a alguien se le puede ocurrir o saber otra explicación para esto, pero al menos para mi es lo que pasa, además que comer es un placer que puedes obtener con facilidad pues tu decides cuando, donde y como, por eso lo considero de los mayores placeres en la vida. Solo espero no llegar al grado de necesitarlo para sentirme bien, solo que se me antoje.

Oh si, comer es un agasajo, y que agasajo!

domingo, 16 de mayo de 2010

Solo ahorita

Toda esta semana ha sido extraña, escuchaba canciones y conversaciones de amor o desamor pero no sentía nada, no me emocionaban ni me hacían deprimirme, en realidad no sentía nada.

Hasta hoy que, tal vez por la lluvia, me sentí con la emocionalidad suficiente para extrañar cuando me enamoré, de sentir un poco de aquella ligereza y el cosquilleo en todo el cuerpo, de la emoción de saber que pronto ibamos a vernos, y de las miradas que intercambiabamos... extraño, solo estos minutos, amar.

No creo ya que el amor exista, no sé exactamente si lo seguiré creyendo pero por el momento así es, creo que todo se trata más bien de acuerdos y de compromiso, pero que ese amor de cuento es precisamente así, es un cuento. Ni siquiera me dan ganas de buscarlo, solo me acuerdo como se sentía.