domingo, 31 de marzo de 2013

Uno cree estar soñando mientras vive.




Uno cree estar soñando mientras vive.
Dos están seguros de estar en el mismo sueño.
Varios piensan que no es sueño, sino realidad.

La realidad nos agobia de sucesos extraños.
A veces los sucesos extraños resultan ser personas,
y poco a poco esos extraños se vuelven parte de Uno.

Uno se pregunta desde cuándo el Otro dejó de ser extraño,
y si dejó de serlo significa que dejó la realidad.

O es real o es sueño.
Si es real, se agobia.
Si es sueño, se disfruta.

Uno cree estar soñando mientras vive.
El Otro se mete en el sueño en el que Uno vive.
Dos están seguros de estar en el mismo sueño.
Uno no se agobia con el Otro,
en el sueño Uno disfruta del Otro.





lunes, 18 de marzo de 2013

...





Jurabas que no, pero tu gesto me invitaba.

Tu sonrisa, sobre todo ella, divertida. Dulzor salino expedido de la tensión de tus muslos y yo, hambriento, no resistí el brillo de tus labios matutinos, debí probar y no pude, con tu sabor ya no pude.








domingo, 30 de diciembre de 2012

2012's almost gone





Hay rituales que aún no he dejado de hacer como el de rememorar lo que ha sucedido en el año antes que llegue el 31 de diciembre, puede ser una bobada que muchas personas hacemos porque así fuimos enseñados o por imitación, y es que realmente nuestro calendario ¿qué tiempo marca? Estos días me ha venido a la cabeza que el tiempo que en todo caso habríamos de celebrar es el de las estaciones: primavera, verano, otoño e invierno; que es natural y por tanto va más con nuestros cuerpos.

En fin, estamos cruzados por todos lados de tiempos, o formas de medirlo, y por ahora me apegaré al ritual que me es familiar hasta que, algún día, lo abandone por completo.



En el 2012 me han ocurrido una serie de fracturas que han transformado mis percepciones, me he sentido revolucionado sin que mi voluntad haya sido la total responsable y el comprenderme inherente a diversas corrientes me ha impactado.

La renuncia a un trabajo que había perseguido y que de repente dejó de darme lo que buscaba, el despertar de una conciencia política desde el inicio del proceso electoral (fraudulento como de costumbre), una relación amorosa en la que dejé de poner empeño al final y que de cualquier manera me hizo de lo más feliz mientras duró, y el inicio de la licenciatura en filosofía fueron, de entre tantos otros, los hechos más importantes de este año, sucesos que por supuesto me han roto.

¿Pude dejar la seguridad que me brindaba mi empleo en el hospital e intentar aprender algo distinto? sí. ¿Puedo permancer conforme o ignorante del sistema político del país en el que vivo? no. ¿Aún soy capaz de enamorarme sin importar las consecuencias? claro! ¿Puedo continuar trabajando en tanto que estudio, y realizar esas y más actividades de manera eficiente? eso ya lo seguiremos viendo, al menos en este año lo he podido hacer.


Sin embargo, la filosofía es la que más llena de posibilidades veo por ahora, la que más me ha golpeado y aún con eso sigo sintiéndome atraído hacia ella; no puedo negar que estudiarla es de lo mejor que me pasa en éstos días y tanto más estarlo haciendo en la UNAM, cosa que me hace terriblemente feliz, y acá entre nos (con la cursilería e infantilidad que me quedan) aún hay instantes que caminado de la facultad al metro pienso "ah no mames! neta estoy estudiando aquí? xD".



Así pues han sido algunas de las situaciones que me ocurrieron en éste año. Ya veré qué sucede en el otro (y si dejo este... ritual).

sábado, 25 de agosto de 2012

H






De esos apetitos insaciables llenos de negativa, de prohibiciones, de esos que me desesperan.

Saber que nunca estarás a pesar de mi capricho, que solo en un plano imaginario te muestras como lo ideal, eso es desesperación. Sentir que de tanto verte no hay ya más posibilidad que de eso, que no hay otra forma de percibirte. Recordar que te quedaste en el sueño, que fuiste, y fuiste mucho, que quisiste, y que hicimos tanto como para dejar que se vaya de un momento a otro.

Nunca te pregunté cuál era tu concepto de perfecto y durante algún tiempo creí que vivíamos lo mismo, creo que debí haberte incluido con más presencia.

Qué lástima que el tiempo se me haya ido, esos retardos que aparentemente son comunes en mí se acumularon en el más trágico y decepcionante de todos hasta este día, y más lástima que me lamente de un futuro incierto pero más esperanzador, y de hecho más brillante.

Ya será para otra vida.







lunes, 2 de julio de 2012

Perdido en las palabras




Que se me acaba el lenguaje, sí, se me acaba para decirte no que te amo sino cómo y por qué. Se me acaba  eso y también el tiempo, se me alborotan las palabras y las tripas y es tan tremendo el peso de éste sentimiento que me derrumba de tan bueno que es.

Eres todo lo bello y todo lo bueno que me decían existía pero no encontraba.

Ni miles, ni cientos, ni millones alcanzan para contarte cuánto te amo.


Supongo que las palabras, las escritas, para ti no son tan importantes pero es la mejor manera de expresarme, te regalo así lo más preciado que tengo, y siento mucho si mis ideas son inconexas, perdona que con tan pocos caracteres pretenda hacerte saber éste supremo estado que me causas.






Al fin, contigo, conozco lo que es amor: tú y sentimiento, tú y vida, tú y yo, nosotros.











miércoles, 27 de junio de 2012

UNO





Tú buscas las coincidencias entre nosotros, yo amo lo que nos diferencia.


Vivimos en el mismo país pero cada uno tiene su mundo, y cada uno tiene su visión pero compartimos las miradas.

Cantamos cosas distintas y andamos a diferente ritmo, pero estoy seguro amor que nuestros latidos se unen en el melodioso silencio de nuestros besos.

La altura se vuelve la misma cuando nos adecuamos al horizonte y qué importan las distancias si sé que aún a dos pasos permaneces mío.


Haces notar lo que nos iguala y a veces, lo acepto, coincido. Pero te rebato, estando seguro de ello, que tanta semejanza es imposible, que la igualdad y la amalgama no existen,porque vida si fuéramos uno, su fuésemos uno mismo, amor, no estaríamos unidos.






martes, 19 de junio de 2012

Día 4





Ya no pude dormir más. Eran apenas las 6 am pero mis ojos se negaban a cerrarse aún con la desvelada que me cargaba ya de días.

Me desperté transparente, con la mente relajada y la visión brillante, y lo único que me pesaba era el cuerpo como si una de mis tres entidades no fuera capaz de seguir el ritmo de tanta intensidad aparente. A mi alma no le costaba trabajo ir y venir a través de las emociones, estaba más que preparada para ello debido (quiero pensar) a su antiguedad, porque no sé si te conte... mmm... mi alma es vieja, me lo dijo una amiga que practicaba quiromancia y, aunque yo nunca he creído en esas cosas, pareciera que el destino atrapado en mis palmas se iba cumpliendo pie juntillas.

Si alguna vez te dije que mi más grande deseo era tener una familia, estar casado, viviendo en una casa de 2 pisos y con jardín, con un labrador de pelaje miel, y 2 niños, esa idea ha quedado atrás. La realidad se ha hecho cada vez más agobiante, a lo más que puedo aspirar es a un apartamento de 2 habitaciones, un baño pequeñísimo, con una cocineta insultante y una sala-comedor en la que ya no sabes si poner los sillones o la mesa, y de hijos ni hablar porque ¿de dónde sacaría el tiempo para educarlos, de dónde el dinero para alimentarlos, de dónde la calma para amarlos? (!) Me turba de solo pensarlo. Y lo único que sigue en pie es el deseo de ser feliz: tener una carrera brillante, vivir con poco y saber mucho, conocer el mundo, conocer a
las personas.

No me puedo quejar (ni querría) de mi situación actual, si soy honesto tengo todo lo que necesito e incluso lo que quiero y uso mi tiempo a voluntad.

Pensaba yo que volar era la experiencia que mejor describía el ser feliz, pero viéndolo ahora con detenimiento es más bien como patinar sobre hielo: sintiendo la solidez del suelo y la firmeza de los músculos, y te vas deslizando, vas sintiéndote fluir y solo en algunas ocasiones encuentras partes ríspidas pero que nunca te detienen, y cuando tomas velocidad te habitan tanto el furor como el miedo. Eso es ser feliz.

Y si a todo ésto aúno la presencia de tus ojos, la ausencia de tus labios, y la persistencia de tu recuerdo, mi corazón se agita y un látigo de alegría me recorre, e involuntaria sale mi sonrisa a pasearse entre los corredores. Es entonces que se limpia mi ser entero, es cuando alcanzo la pureza.





domingo, 22 de abril de 2012

Licuado

Acabo de verte desesperanzado

Mis arrugas me dicen que es mentira lo tuyo, que en realidad sigues esperando que el mundo se arroje a tu pecho y chorree e inunde tus vacíos.

Pienso, con mis manos, cómo sería tocar tus sentimientos, cómo sería comer tus ideas y digerirlas en proyectos.

¿Sabrás al calor de mis ansias?

...

Respecto a las barreras entre sensación y pensamiento: ya no las percibo, me parece que somos todos una masa de... algo, de energía, una masa de masa, todos lo mismo, todos uno.

Soy tú y soy yo, eres yo y eres tú, soy en parte tú pero no todo tú, compartimos algo, compartimos algos, y entonces la contradicción intenta vencerme, la lógica parece decirme que La Razón dicta la vida, o la exi s  ten cia? ...

No importa, me siento mezclado, más no revuelto.

Y siento, y pienso, en ti, ¿te siento? sí, te siento, en desorden. Con la mente aturdida.

martes, 27 de marzo de 2012

Vapóreo




Soñé que deseabas verme, que me llamabas de alguna manera y pude oír tu voz a través del aire que se llenaba de vapores violáceos en una nueva mañana. Estaba fresco pero no podía yo disfrutar del todo ese regocijo, estaba encerrado entre las paredes blancas que no me dejaban ver más que por la ventana, horizontalmente amplia pero de apenas unos 40 centímetros de alto; era tener que observar la felicidad fuera de ella. Imaginaba que estabas al lado mío, que buscabas mis manos en pensamientos, y que te detenías por el puro respeto a las apariencias, apariencia inútiles de las cosas porque muestran lo que el mundo quiere ver, no lo que es.


Y es que ¿de qué estamos hechos? ¿somos lo que hacemos? lo que pensamos, lo que sentimos ¿somos lo que decimos? ¿en dónde está o qué es lo que realmente somos? La incongruencia y, lo que es aún peor, la contradicción nos persiguen: decimos lo que no hacemos y mostramos lo que no sentimos. Callo lo que no resuelvo y lo más que puedo hacer, o me permito, es aparecerme indiferente.

Tú callas también...



... callas y reacciono con un muro altísimo alrededor de lo mejor de mi persona, los puentes se rompen y el ruido evita que escuches hasta mis más breves opiniones; me cierro ante el desinterés, atrapo el dolor y lo voy digiriendo hasta que se me escapa, dejo que se me vayan las ganas y se diluyan los oscuros pensamientos; me encierro y, presa de mí, juzgo lo que siento para resolverlo. En ocasiones soy capaz de estar encima o fuera de mí mismo, de apreciar objetivamente y dictar las mejores sentencias, lo malo es que eso ocurre pocas veces.

Lo único que alivia el extrañarte es la música suave, y me consuela imaginarme infantil y libre (de pasiones, sobre todo). Me conforta la distracción de los sentidos. Amo que los sentidos nublen los pensamientos.

Amo que cada nota, cada sabor, invada mi tiempo.


Amo que te vayas desvaneciendo.

lunes, 20 de febrero de 2012

Sin _______ no hay paraíso (ii)



- ¿Que en dónde estamos? Dónde más preciosa, en la Sala de Decisiones, siéntate - a lo que obedeció - Mira, lo único que debes hacer es esperar a que te llamen, mientras tanto ve pensando cómo quieres que sea tu paraíso...
- ¡Cómo que "mi" paraíso! - la interrumpió
- Sí querida, qué cosas quieres que haya, de qué color, el clima, en fin, lo que se te ocurra.
- Pero - con expresión asqueada y dubitativa  - ¿que no es el mismo para todos?
- No, para nada, cuando llegué yo pensaba lo mismo, hasta que me llamaron, la ventanilla 7, sí, allí me dijo una señorita, creo tan joven como tú, que cómo deseaba mi estancia; yo ni siquiera sabía a ciencia cierta que estaba muerta, me lo tuvo que explicar, y también que el lugar donde estaba era para darme tiempo, que para el estado en el que estamos tanto da, para pensar muy bien cómo... existiríamos, sí, el resto de nuestras... - y torció la boca buscando la palabra exacta - bueno, el resto. Ay niña, si yo te contara, llevo aquí quién sabe cuanto, es que me enteré, la cuarta vez que me llamaron, - y suelta una risilla - que podía pedir el paraíso con mi marido pero debía esperarlo, y como no hay calendarios ni relojes ya ni sé cuánto tiempo va que...
- O sea que estamos en el limbo - tuvo que interrumpirla porque la señora, a pesar de su amabilidad, no callaba ni un segundo, mejor dicho, ni un instante, recordemos que el tiempo ya no se mide.
- No precisamente, si todos fuéramos cristianos seguro que sí, pero por ejemplo, el señor de allá - y señala a dos hombres junto a una columna - el moreno, pues él, así como lo ves - y susurra - es ateo - como si fuera algo vergonzoso - por eso te digo que no es el limbo, solo esperamos, todos - y levanta un hombro y pone cara de resignación.

Ella se queda pensando un rato tratando de comprender.

Retoma la conversación - Entonces, el cielo ¿no existe?
- Si quieres sí, nada más dile a quien te atienda que eso quieres.
- No, pero, a lo que yo me refiero es - y se siente ligeramente frustrada - es que siempre creí que habría un cielo.
- Por eso preciosa, di que quieres el cielo y te lo darán - como hablándole a una dulce ingenua le sonríe.
- Pero - molesta y frustrada dice - es que ¡a mi me dijeron que iría al cielo!
- ¡Ah ya! - captando el punto al momento - no mi niña, la gente dice cosas, las religiones sobre todo, prometen, pero ellos que van a saber si jamás han estado muertos, y una termina entendiendo qué fácil era vivir, o debiera serlo, qué más da, ahora tengo todo el tiempo del mundo, bueno, dejémoslo en todo el tiempo.
- Quiere decir que...


¡ARMANCIA!. El grito se escucha en toda la sala.







sábado, 4 de febrero de 2012

Vacuidad calma

Una vez más y seguro que habrá otras, en las que seré visto igual, el mismo, a pesar de mi respuesta a quién soy: soy muchos y soy lo que hago. Sin embargo, en apariencia para algunos soy solo uno,el de siempre, el que está allí ¿para qué? para estar allí, para ser refugio, para ser desahogo, para volver a lo conocido, para estar seguro, porque siempre estoy.

Se me van las esperanzas por el río quieto y puedo verlas alejándose, dejando tan solo el desasosiego de la certeza. Se queda el bosque oscuro, húmedo, y el crepúsculo se impone en el corto horizonte que me queda. 

El frío me permite utilizarlo para abrigar con una frescura serena y aliviar los males de las personas, sin saber ellas que ese efecto calmante funciona solo desde mi piel hacia el cielo.  

miércoles, 1 de febrero de 2012

Inconveniente

Me quedé pensando muchas cosas.


En mi "estancamiento" de vida, en la insatisfacción de lo que hago, de mi rutina. En la vida después de ésta vida, en si existen las familias eternas y si volveré a verte, en el miedo que me causa la vejez.

En mis emociones exacerbadas y en mi falta de equilibrio.

En ti y en la confusión que me causas. En los límites que pone (¿o pongo?) y en sus muestras afectuosas. En sus sonrisas, sus risas, en las miradas encontradas por azar, en su sencillez y su bondad, en su amabilidad. En sus secretos. En que me gusta mucho y... ¡qué diablos! en mi imaginada correspondencia suya.

Me quedé pensando en la premura de éste escrito, en que debo dormir, y en lo ridículo que será (seré en) el futuro.

En el futuro, con la incomodidad de saberme libre, pero no por lo libre sino por lo solo, en la soledad que me aisla.

En el Dios que no conozco, en mi Dios (con la ligera molestia al decir que es mío), en filosofía, en pensamiento. En mis amigos y lo lejos que me siento de ellos. En la tristeza que causo a algunos. En el dolor, en el miedo.

Me quedé pensando en el cielo,  en la eternidad ¿estaré yo allí? o ¿seré yo eso? ¿seré eterno?



Me quedé pensando y me dio sueño, y dejé de pensar, y seguí sintiendo, sin pensar lo que siento, sintiendo...

Sintiendo.





jueves, 17 de noviembre de 2011

Sin _______ no hay paraíso






Abrió los ojos y la luz le lastimó, era como si despertara  de una de aquellas veces en las que descanso nos parece eterno. El cielo era claro, estaba fresco y pudo sentir el pasto picándole sus brazos desnudos, la humedad del rocío matutino le parecía como si estuviera comenzando algo... nuevo. Se incorporó y sintió un alivio que hacía mucho no tenía. No estaba segura de lo que había hecho el día anterior e intentaba recordarlo pero por más esfuerzo que hacía nada venía a su mente. Decidió caminar un poco por aquel prado, tal vez así recordaría qué hacía allí.

La situación era extraña, tanto como para angustiarla, pero ella no podía ya sentir eso. Claro que no, pues ahora estaba en el paraíso, y no era nada parecido a lo que se hubiera imaginado: las calles no eran de oro y no estaba asentada en nubes, no lo rodeaba ninguna bruma mística y tampoco escuchaba los dichosos coros angélicos que tanto el padre había sermoneado, tampoco fluía leche y miel (que en cierta forma hubiera sido demasiado pegajoso y desagradable "¡quién pensaría en esa bobada!" pensó). No, aquello era una cosa distinta a lo que le contaron.

Después de un rato de marcha alcanzó a distinguir una mancha a lo lejos y conforme iba acercándose intentaba adivinar qué era, hasta que poco a poco fue tomando la forma de una puerta. Estando a un metro de ella se dio cuenta que no estaba parada en medio de la nada: una pared de espejo la rodeaba hasta lo que parecía el infinito. Se asomó a un lado y por fin vio su cara, y decidió verse de cuerpo entero (recordó entonces lo mucho que le gustaba verse en el espejo antes de salir de casa) para comprobar que seguía siendo ella. Un vestido rojo con lunares blancos, ceñido a su cintura, de amplio vuelo y que le llegaba apenas debajo de las rodillas era todo lo que tenía puesto. Hizo una mueca interrogativa ("¿no se supone que debería estar vestida de blanco?") y se percató que las arrugas recién descubiertas el año pasado seguían allí.

No, no, no... todo eso no cuadraba. Todo era igual: las pecas sobre sus hombros, la cicatriz en el índice izquierdo, el callo que le habían dejado las zapatillas de su trabajo, incluso las maldi... incluso las estrías en sus piernas (se supone que no debía maldecir en el paraíso, no señor). Cruzó un brazo y se llevó una mano a la barbilla en actitud de quien está desconcertado, pero no lo estaba.

Dirigió la mirada al picaporte y la curiosidad la impulsó a girarlo, se quedó en esa posición algunos segundos, tiró al fin de la puerta y...

...

... no escapó ningún resplandor celestial ni encontró ninguna estancia terriblemente oscura, tampoco se desparramaron vapores por el suelo y mucho menos "escuchó" un silencio fantasmal (eso solo existía en los cuentos y en algunas malas novelas); lo único que pudo hacer fue cruzar el umbral y hallarse ante una sala de espera (entonces sí se sintió desconcertada) iluminada por las barras iridiscentes que siempre usaban en los edificios gubernamentales. Había unas cuantas filas de asientos ocupados escasamente y algunas personas platicando de pie. La voltearon a ver con indiferencia y continuaron sus charlas, parecía que su llegada no sorprendía a nadie.

Se acercó a una anciana que estaba leyendo y la interrumpió diciendo tímidamente  - Disculpe, -  tragó saliva  - no sé por dónde empezar -  y volteó la señora sonriéndole muy amable mientras ella se tronaba los dedos  - pero... ¿dónde estamos? 





miércoles, 3 de agosto de 2011

Asustado

Rafael le disparó en medio de un inusitado debate que ninguno de los dos había querido. Era bien claro que la razón de su rabia era saberse menos observado, menos espiado, pues la gran atención que recibía le hacía sentirse el ombligo del mundo.

Constantemente revisaba su celular en busca de notificaciones que le hiciesen sentir solicitado, y buscaba siempre novedades para parecer más interesante, o menos aburrido. Su silencio ante la gente no era más que aquel deseo reprimido de causar sensación a través del supuesto misterio que le encubría; en realidad era nada interesante cualquier tema de conversación que pudiera establecer, incluso con su familia, pero el mantener tan aprobado estatus de hombre de mundo era su misión en la vida, pues carecía de una mejor.

Alejandro contrajo el cuerpo entero al recibir la bala e instintivamente se llevó la mano al pecho, había atravesado el corazón. Rafael quedo tan terriblemente perplejo ante su acto que salió corriendo intentando huir del hecho que nadie más que ellos dos podrían saber en el momento. Él en realidad nunca hubiese querido matarlo, pero víctima de sí mismo fue llevado a un estado en el que la conciencia no tenia ni voz ni voto y los segundos se esforzaban por retrasar la furia que venía desbocada y decidida a destruir lo que fuera necesario para proteger al ego.

En su camino hacia la puerta tropezó varias veces y en cada caída pensaba en la terrible decisión que había tomado, se daba cuenta apenas que las palabras de Alejandro no habían sido merecedoras de tan cruel pago. Al salir a la calle se encontró con algunas estrellas, ignorantes de su crimen, que le miraban inquietas ante tan medroso talante. Rafael supo entonces la estupidez que le había guiado todo ese tiempo, se dio cuenta que la atracción de los demás hacia él era una farsa, una que él mismo había construido de la mentira, de no reconocerse como era, de no aceptar quien era.

Al no encontrar escapatoria a sus pensamientos, que disipaban la niebla de su ignorancia, tomó la única opción que le permitía evitar dar explicaciones. Parado en la puerta, con lagrimas abundantes y ante aquellos testigos celestes, dirigió el cañón de la pistola hacia su sien, seguro que nunca conocería el perdón, la presionó asegurándose que no fallaría, recordando por última vez aquella sonrisa luminosa, y tiró del gatillo.

viernes, 15 de julio de 2011

Le Message

Sometimes i am your saint y otras cuantas tu demonio. Fuera de pretensiones religiosas o metafísicas, el significado que nos damos cambia dependiendo del momento y de las circunstancias, pues con el trajín de la existencia, que cambia de ritmo irremediablemente, vamos modificando nuestras actitudes y notamos en brillantes pensamientos el efecto que causamos en el otro.

Solemos ignorar la relevancia de la palabra en nuestras acciones y carecemos de la habilidad certera de identificar las sensaciones ajenas; si acaso, vislumbramos un poco de ellas mediante gestos no crontolados propios de nuestra naturaleza, y aún para ello es necesario un extraordinario entrenamiento. Por esto el emisor falla en descifrar el mensaje, respuesta a sus intenciones, y lo hará mientras no se coloque como receptor efectivo en el instante mismo.

Nunca será lo mismo un j'aimerais être tien para individuos varios.

Si le destin, comme le monde insiste á dire qu'il existe, ne me donne jamais la grâce de connaître l'interieur de votre sprit, il sera un effort immansement terrible de pouvoir identifier qui je soit pour vous.

Il sera pour la vérité, solamente la verdad, que nous comprendrons l'énergie que nous sommes, y de esta manera poseeremos la capacidad de dirigirla cómo y cuándo la requiramos.

Until then, we will continue this way.

viernes, 8 de julio de 2011

miércoles, 6 de julio de 2011

Roto



A veces te siento tan lejos de mi, tan aparente, tan extraña, tan "nunca mía" y "jamás serás". Como si nunca me hubiera enterado que no estabas donde pretendía tenerte. Ahora veo nada en el futuro, al menos no como yo desearía, y el tiempo se me pasó creyendo que todo iba a ser miel sobre hojuelas y el presente me alcanzó para decirme que dejara de soñar.

Cuántas veces creí que eras ideal, transparente, que conocía cada espacio tuyo y los movimientos que seguirías. Y me perdí entre tantos pasos cruzados que no fui capaz de reconocer que ese estado tuyo no era compatible al mío. Cuántos minutos gasté intentando calcular el siguiente punto en la trayectoria que seguías, ignorando que ni estable ni constante sería.

Ni siquiera me siento con derecho a derrumbarme, ni a sentirme triste, no frente a ti. Es como si me dejaras con las manos vacías sin soltarme, como si los colores que me mostraste no pudiera tocarlos, ni disfrutarlos, ni conseguirlos. Y tengo que verte brillar, solo verte, y escucharte soñar, sin ser tu sueño.

Se me acabaron las opciones contigo, se me acabaron las fuerzas, se me fueron los sentidos, se va la luz, se va el sonido. Se va quedando todo vacío.

martes, 14 de junio de 2011

Impronta candorosa

De esas veces en las que me acuerdo que allí sigues, y que me ofreces lo mejor de ti sin pedirlo.

Y es bien raro porque por un tiempo creí que solo formabas parte de un buen pasado, y que pasado estaba, pero vuelves y me llamas, me recuerdas y reconoces que nuestros momentos, nuestro momento, es más valioso de lo que imaginaba. Me transportas a ese minuto tan gozoso y lo único de lo que me arrepiento es de no haber hecho más, de no haberte dicho más, de no reclamar de ti lo que ansiaba, lo que merecía(s).

Te confieso que aún me provocas, y por lo visto así continuaré(mos) jajaja y en cuanto menos te vea más fuerte será lo que me causas, y entre más te contacte más querré seguir disfrutando de ti. Eres mi adicción, sin más palabras. Eres mi euforia, mi pérdida de conciencia. Me satisfaces, y quisiera hacer lo mismo contigo jaja.

Nunca te fuiste en realidad, tu ausencia fue solo para potenciarte; y ahora regresas, y regresarás, y regresaste, y regresaré a ti cuando me plazca; y sé que seremos felices, que serás mi alegría, que tendremos gloria.

jueves, 19 de mayo de 2011

Abrazo II

Abrázame.


Dame ese algo que tienes, eso que me llama, eso que no puedo definir y que por ello se queda en eso. Abrázame, oprímeme, hazme sentir tu cuerpo, frótame contra ti, no me dejes huir. Bésame y déjame sentir eso que eres: pasional, ligero, desesperado, sublime, sofocante, paradisiaco, ¡éxtasis! bésame como se te antoje y el tiempo que quieras que, al fin, soy tuyo.

Sé quien yo desearía, sé mi muerte y resucítame, no seas como ahora: con timidez y medida, desbórdate y pierde el control, causame la locura ¡piérdeme!. Seamos hedonistas y pensemos menos, no veamos el futuro y seamos perennes, amémonos como sea: callados, desnudos o ambiguos.


Dejemos de ver el error y satisfagamos el deseo.



Abrázame, estrújame, lámeme, bésame, dame eso que tienes, lo que me atrae, esa fuerza oculta que me transtorna, dame eso ¡hazme explotar!



martes, 3 de mayo de 2011

Abrazo

Abrazame.

Solo quiero eso, nada más.

Solo quiero acurrucarme, cerrar las cortinas, y dejar que una tenue luz alcance mi alcoba. Acurrucarme y acercarme a la pared para darte espacio, porque mi cama es muy pequeña, acercarme y dejar que tú te acerques a mí, a que me abraces.Y quiero que me tomes la mano, que estemos lo más cómodo posible, y que acaricies con tu aliento mi cuello, quiero percibir tu aroma a chocolate al tiempo que sienta la calidez de tu cuerpo.

Quiero que estemos cerca, muy cerquita para perderme en tu protección, para sentirme sólido a través tuyo, para saberme firme, para ceder a tu existencia la mía sin dejar de ser quien soy. Quiero por una hora cobijarme, esconderme, del trajín del mundo, del ruido, del miedo, del dolor, quiero paz por un momento.





Quiero estar en mi cuarto blanco, cerrar las cortinas, acurrucarme, dejar que el día apenas nos ilumine, dejar espacio para que te me acerques, tomes mi mano, y con tu aliento chocolate me arrulles.